vitamina c para la cara

¿Cómo usar la vitamina C para la cara? Trucos y consejos

Parece que la vitamina C se ha puesto de moda… pero si le das un voto de confianza y empiezas a probarla en tu rostro, te darás cuenta a qué se debe su fama. Previene el envejecimiento, ilumina y elimina manchas: ¡se convertirá en tu mejor amiga! Por lo que hoy te explicamos cómo utilizarla.

1. Utilízala por la mañana.

Tras lavar el rostro, antes de aplicar ninguna crema, aplica la vitamina C para la cara. Los dermatólogos recomiendan el sérum o ampolla de vitamina C como primer cosmético. De este modo creamos una barrera protectora antioxidante para enfrentarnos durante el día. Tras esto, aplicamos nuestra crema hidratante y protector solar.

2. Para todas las pieles.

Es cierto que nuestra piel va cambiando a lo largo de los años, pero hay ingredientes que siempre debemos utilizar. La vitamina C es tan completa que su uso está recomendado desde los 20 años en adelante, para toda la vida. Apta para todo tipo de pieles: jóvenes y maduras, secas o grasas, mates o cansadas…

3. Elegir la concentración adecuada.

Siempre pensamos que a mayor concentración, más efecto. Pero debemos tener en cuenta que a partir del 20% la piel no tiene capacidad de absorberla. Además a mayor concentración es posible que aparezca una mayor intolerancia. Por lo que debemos tener cuidado a la hora de elegir la concentración según el tipo de piel.

4. Cuidado con la luz.

La vitamina C es muy inestable y sensible a la luz, ya que se oxida rápido. Por ello, el producto debe estar protegido con un envase opaco. Además, te recomendamos comprarlo en formato pequeño (ampollas, frascos reducidos…) para que no se estropee. Guárdalo en un lugar fresco y oscuro. Y si el líquido se oscurece, es que se ha oxidado.

5. ¿Con qué se puede mezclar?

La vitamina C para la cara puede combinarse con otros compuestos, y podemos conseguir aumentar su efectividad. Funciona muy bien con otros antioxidantes: vitamina E, el ácido ferúlico, la vitamina B y el ácido hialurónico.

Su pareja perfecta es el fotoprotector, ya que potencia los resultados de la vitamina C. Además la vitamina C refuerza la protección solar, bloqueando los radicales libres.

6. Ten paciencia.

Los productos milagrosos no existen, pero como dicen… ¡La paciencia es la madre de la ciencia! Para disfrutar de un tono de la piel mejorado se requiere varias semanas de uso continuo. No esperes un resultado instantáneo. Lo primero será un aumento de la luminosidad, pero los verdaderos beneficios de la vitamina C para la cara se obtienen con el tiempo.